Composición tema: el veterinario

comida-no-es-algo-personalAllá por 1761 asaltó a Luis XV la preocupación de una enfermedad que atacaba a esos animales enrolados bajo el título de “ganado.” Nació así, en Lyon, la primera escuela veterinaria, de manos del veterinario francés Claude Bourgelat, como centro de salvaguarda de intereses comerciales humanos.

Este año 2011, en el Palacio de Congresos de Versalles, ubicado cerca de esa primera escuela, tuvo lugar la ceremonia de apertura del Año Mundial Veterinario Vet2011, por los 250 años de la profesión en el mundo. En este 6 de agosto, día del veterinario en Argentina, los postulados con los que se difunde su actividad se reseñan puntualizando la calidad de “garante de la salud pública y custodio de la salud y bienestar de los animales de compañía y de producción.” [1] La primera escuela argentina se inauguró el 6 de agosto de 1883 en el Instituto Superior de Agronomía y Veterinaria, ubicado en Santa Catalina, hoy una reserva ecológica que acaba de ser rescatada del afanoso intento de convertirla en una explotación económica más. Expresa el lema del Vet2011, al que se unen los veterinarios de Argentina en la ceremonia de apertura del pasado 10 de marzo: “Veterinario para la salud, Veterinario para la alimentación, Veterinario para el planeta.” El presidente del Comité organizador señaló, en el discurso de inauguración, que las áreas de trabajo van desde “la salud pública, la participación en la cadena agroalimentaria, la atención de grandes animales, la atención de animales de compañía, los desarrollos en investigación, el bienestar animal, la terapia asistida con animales hasta la participación en cargos públicos” [2]

Quien tiene compañeros animales, rescatados –o no–, encuentra un aliado en el veterinario, a la hora de asistirlos. Vamos al médico o llevamos al médico a los humanos que cuidamos, de la misma manera que llevamos al veterinario a los otros animales a quienes también cuidamos. Establecemos casi sin quererlo una similitud. Conocemos a muchos profesionales realmente consubstanciados con sus pacientes y dedicados a ellos. Posiblemente por esto nos cuesta deslindar ciertos presupuestos o acaso analizar objetivamente el alcance de la profesión veterinaria en relación a la cuestión de los derechos animales.

Creo que no hace falta decir que en un mundo sin uso de animales no humanos como recursos, las áreas de trabajo de un veterinario estarían concentradas exclusivamente en los casos involucrados con el rescate o asistencia de animales salvajes. Acaso sumaríamos su participación como parte de la intromisión de los humanos en la propia naturaleza, si admitiéramos como moralmente aceptable el encargarnos de evitar el sufrimiento de los animales derivado de las condiciones mismas de ese estado natural, una participación que por ahora tiene contadas posibilidades fácticas de concretarse. Pero lo que hoy no podemos dejar de entender es que la participación del gremio veterinario en la sanción de leyes, o en la elaboración de proyectos de ley relacionados con los animales no humanos, está al servicio de estos objetivos pregonados en el Vet2011, como por lógica corresponde. Todo lo demás, toda esa materia que suele llenar los fundamentos de las leyes proteccionistas, es la retórica con la que se intenta calmar a los sectores de presión: proteccionistas, defensores animalistas en general u opinión pública, para luego pasar al articulado que realmente importa, alejado con esmero –a veces gracias a lagunas y ambigüedades– de las declaraciones de derechos vertidas en los considerandos en nombre del gran reconocimiento que “les hacemos a los animales.”

Así que si los veterinarios, como corpus social, están contentos con una ley, o están simplemente señalando la necesidad de cuidar que las que prosigan se adecúen a una recientemente sancionada, podremos tener un claro punto de partida para el concepto que vamos a formarnos respecto de la misma.

Notas

[1] Clarín, 6 de agosto de 2011. Informe Especial Arébalo & Asoc.

[2] Facultad de Ciencias Veterinarias. Disponible en: http://www.fvet.uba.ar/rectorado/noticias/noticia.php?idn=478, al 6 de agosto de 2011.

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