Gallos. Costumbres, medios y respeto por los animales

2-5-05

Lejos del gallo simbólico que el cristianismo adoptó como símbolo de la Luz (analogía por Cristo), a los gallos de carne y hueso se los ahoga en un círculo infernal de tortura y muerte.

Por segunda vez en el año, se divulga en un medio televisivo de Argentina testimonio de una actividad que nuestro Código Penal tipifica como delito, junto a las corridas de toros. El sometimiento de los animales para inducir peleas entre ellos es parte de esas costumbres que nos violentan a nosotros mismos, cotumbres que hoy ya no pueden sostenerse, habida cuenta de lo que se sabe sobre los animales no humanos: su calidad de seres sintientes con capacidad para disfrutar y sufrir hacen que debamos ingresarlos en el círculo de nuestras consideraciones éticas. Mientras sean catalogados como cosas, sólo la protección legal prohibitiva, como la que figura en nuestro código penal respecto a las riñas de gallos, puede servir como protección eficiente.

Mientras tanto, la invasión mediática. Con apariencia de neutralidad, es más que nunca responsable de influir en los seres humanos. En febrero, Código emitió un documental sobre peleas clandestinas en la provincia de Buenos Aires sin que haya servido ese material para inicio de investigación alguna. El 1° de mayo Resto del mundo muestra las riñas de gallos en Rca. Dominicana. Esperamos que su respuesta signifique que condenarán, en el futuro, estas malas costumbres donde quiera se den.

Email enviado al programa CÓDIGO. (América TV.)<
Respecto emisión del 1 de febrero de 2005.

A la producción del programa CODIGO.
Al Sr. Rolando Graña.

De mi consideración:

En relación al programa emitido el 2 de febrero de 2005, bloque sobre riñas de gallos, le manifiesto, en nombre de la asociación a la que represento, y en el mío propio, lo siguiente:

1.- Las riñas de gallos están prohibidas por Ley Penal 14.346/54. Por lo tanto las mismas están tipificadas como delito en nuestro país. ¿Podrían ustedes informar concretamente porqué reivindican las riñas de gallos, tal cual el sr. Rolando Graña manifestó en el cierre del bloque?

2.- Considero lamentable que, rodeados como estamos de tragedias provocadas justamente por la falta de preocupación por el destino ajeno, no se condene con fuerza la insensibilidad y la ignorancia que llevan a ciertas personas a gozar con el dolor del otro. En el caso, un otro manipulado para matar o morir. No es la condición de humano o no humano la que debe tenerse en cuenta para proteger el interés de un ser a no sufrir y seguir viviendo, sino su condición de ser sintiente, que sobradamente tiene el reino animal, especialmente los vertebrados, en igual medida que el humano. Para esto, no es necesario dejar de ocuparse de los chicos ni calcular qué vida tiene más valor, porque no viene al caso. Muy por el contrario, enseñar valores de compasión hacia quienes dependen de nosotros, ayudaría muchísimo a la formación espiritual de chicos y grandes, mejorando la calidad de vida de todos.

3.- Los medios de comunicación son hoy en día los responsables de esa otra realidad que tiene tanto o más peso que la real y que incide profundamente en la sociedad. La difusión de imágenes de crueldad contra seres indefensos acompañada de un diálogo que transuta indiferencia y una presencia que revela resignación por parte del comunicador social, es una agresión que repudiamos en grado sumo y que podrían cuestionarse evitando su repetición.

Espero una respuesta por parte de ustedes, en especial saber si han denunciado judicialmente a quien tan flagrantemente viola una norma penal, para impedir que continúe cometiendo un delito que significa tal alto grado de sufrimiento para los animales.

Atentamente:
Dra. Ana María Aboglio.
Ánima-Ética para los Derechos Animales.

 

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