Salir de la ignorancia para evitar el mal

26-11-08

Los humanos vivimos inventando la manera de olvidarnos que somos sobre todo un cuerpo latiendo. Animal aferrándose a las cosas materiales que lucha por trascender su mortalidad. En el intento, nos guían los dueños del mundo, porque podemos ayudarlos a crecer mucho, mucho. El comienzo del viaje guiado se basa en moldear y fortalecer la ignorancia. Para el caso de nuestros temas, por ejemplo, hay que mantener los mitos que sostienen el especismo, lo cual puede incluso lograrse con pastillas para la felicidad que te harán creer que todo está perfecto: Sonríe, el mundo es una maravilla y hay que saberla disfrutar. Mirá para otro lado, y pensá en vos y en tus más cercanos y punto. ¿O acaso te vas a comprometer para denunciar las injusticias? Sonríe, la vida es corta. Y no te metas más.

Los valores del patriarcado, antropocéntricamente agresivo y destructor, envenenaron a la Tierra y a sus habitantes. La tecnología sigue avanzando para someter más y más a otros animales, con espantosos artefactos de control y con la más avanzada investigación para “crear” animales transgénicos y clonados que seguirán siendo considerados cosas para usar y explotar. Es el cuerpo avasallado de la otredad convertido en una máquina al mejor estilo cartesiano a pesar de que… ¿no era que ya “sabíamos” sobre la inverosimilitud de ese postulado mecanicista? La contra naturalidad de estos dispositivos al servicio del lucro requiere de mucha información para salir de la ignorancia que, efectivamente, evitaría tanto mal. Pero los “guardianes y accionistas del infierno” no sólo crean aparatos. Son parte del aparato que sostienen con su pluma cargada de falacias y al servicio de la esclavitud. Como la nota de Animales de compañía titulada Animales y Derechos, que no es dable contestar en forma académica pues no es más que una nota de opinión. Pero es necesario aclarar que al que se domina no se lo respeta, y que la justicia se desvanece cuando casos iguales se tratan de forma diferente por la simple razón de la pertenencia a otra especie. El Derecho es producto de un pacto entre “hombres”, dice el autor, y no me queda ninguna duda. Un determinado tipo de “hombres”. Algunos de ellos son tan amables con la gente en general y las mujeres en particular…

Pero qué mejor manera de contestar a esta injusta y perversa forma de tratar a otros seres sintientes que recordando que, en conmemoración del 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Animales, podemos mostrar que es posible otra mirada, empática y sabia, para construir un mundo más justo para todos. Una que por guía tiene a la Nueva Declaración por los Derechos Animales, por supuesto, no más que palabras en la realidad, pero guía, al fin, del camino a seguir.

Es cierto. Los animales no tienen hoy ningún derecho. Simplemente porque algunos de nosotros decidimos crear el sistema para no dárselos. Sistema jurídico, social, económico, educativo, científico. Pero los animales pueden ser sujetos de derecho con las formas adecuadas, y en esas formas lo único que necesitamos es arbitrar la manera para dejarlos vivir en paz, libres de esclavitud.

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