Los animales en la legislaci贸n de Argentina

La caracterizaci贸n del animal como cosa, sujeta al r茅gimen de la propiedad, es establecida en funci贸n del uso que los humanos hacen de los animales no humanos. Esto da cuenta de la objetivaci贸n de la relaci贸n de los humanos con los otros animales y el diferente tratamiento de un mismo ser, dependiendo del uso que haga el humano. Mientras este uso est茅 permitido, el Derecho podr谩 regularlo, aun cuando pase a considerarlos 芦seres sintientes禄 y no 芦meras cosas禄.

As铆, en el derecho privado, las compensaciones apuntan al valor del mercado. Incluso cuando se haya reconocido una indemnizaci贸n por da帽o moral, se estar铆a reconociendo un inter茅s humano. Cuando se sopesan intereses en conflicto siempre gana el propietario.

En el derecho tributario tenemos tambi茅n un gran est铆mulo a la explotaci贸n animal.

El llamado Derecho Animal (Animal Law) es muy diverso, atravesando todas las 谩reas y l铆mites jurisdiccionales. En la mayor铆a de los pa铆ses incluye normas de protecci贸n/bienestar animal, cuyo objetivo es el fomento, apoyo y regulaci贸n de la explotaci贸n animal, o sea, proteger los intereses de los humanos como due帽os de los animales o como usuarios de los recursos ambientales. En este marco se desenvuelven las llamadas leyes anticrueldad, cuya fundamentaci贸n oscila entre las llamadas obligaciones indirectas hacia los animales, el rechazo a la crueldad por motivos de moral p煤blica y la protecci贸n del animal en s铆 mismo, por su condici贸n de ser sintiente, condenando el sufrimiento innecesario y el trato inhumano del que se est谩 esclavizando. Suelen ser especial objetivo de estas normas, los actos de crueldad ligados en criminolog铆a a la figura del psic贸pata, quien tortura o mata por puro esp铆ritu de perversidad.

Ahora bien, el nuevo C贸digo Civil y Comercial que acaba de entrar en vigencia en Argentina en 2015, mantiene la condici贸n jur铆dica de cosas de los animales. Recordemos que la clasificaci贸n del Derecho determina que los derechos est谩n reservados solo a las personas, f铆sicas o jur铆dicas.

El anterior C贸digo Civil, en el art. 2312, defin铆a a las cosas como los objetos materiales susceptibles de tener un valor y en el art. 2343 prescrib铆a que son pasibles de apropiaci贸n privada los peces y los enjambres de abejas. El art. 2318 inclu铆a a los animales entre las cosas muebles, con car谩cter de semovientes, estableciendo que 鈥渟on cosas muebles las que pueden trasladarse de un lugar a otro, sea movi茅ndose por s铆 mismas, sea que s贸lo se muevan por una fuerza externa鈥︹ El art. 2.451 dispon铆a que la posesi贸n se pierde cuando el objeto que se posee deja de existir, y aclara que eso se produce 鈥減or la muerte, si fuese cosa animada鈥︹. El art. 2.527 puntualizaba que son susceptibles de apropiaci贸n por ocupaci贸n 鈥溾os animales de caza, los peces de los mares y r铆os y de los lagos navegables (鈥) los animales brav铆os o salvajes y los domesticados que recuperen su antigua libertad鈥. El art. 2.528 establec铆a que no son susceptibles de apropiaci贸n 鈥溾os animales dom茅sticos o domesticados, aunque huyan y se acojan en predios ajenos鈥. Asimismo, los arts. 2540 a 2549 regulaban supuestos puntuales de apropiaci贸n de animales por caza o pesca, el art. 2592 contemplaba el caso de los animales domesticados que contraen la costumbre de vivir en otro fundo, y el art. 2605 regula la extinci贸n del dominio de los animales salvajes o domesticados.

El nuevo C贸digo Civil dej贸 pr谩cticamente intacta la situaci贸n, considerando tambi茅n que los animales son cosas. As铆 el art. 227 se refiere expresamente a los semovientes, al disponer: 鈥Son cosas muebles las que pueden desplazarse por s铆 mismas o por una fuerza externa鈥.

Art. 464 [Bienes de los c贸nyuges].-Bienes propios. Inc. f):
f) las cr铆as de los ganados propios que reemplazan en el plantel a los animales que faltan por cualquier causa. Sin embargo, si se ha mejorado la calidad del ganado originario, las cr铆as son gananciales y la comunidad debe al c贸nyuge propietario recompensa por el valor del ganado propio aportado;

Art. 465 [Bienes gananciales] inc. I):
i) las cr铆as de los ganados gananciales que reemplazan en el plantel a los animales que faltan por cualquier causa y las cr铆as de los ganados propios que excedan el plantel original;

Arts. 1947 a 1950: Adquisici贸n del dominio de los animales por apropiaci贸n

Arts. 1947.- Apropiaci贸n. El dominio de las cosas muebles no registrables sin due帽o, se adquiere por apropiaci贸n.
a) son susceptibles de apropiaci贸n:
ii) los animales que son el objeto de la caza y de la pesca.
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b) no son susceptibles de apropiaci贸n:
ii) los animales dom茅sticos, aunque escapen e ingresen en inmueble ajeno.
iii) los animales domesticados, mientras el due帽o no desista de perseguirlos. Si emigran y se habit煤an a vivir en otro inmueble, pertenecen al due帽o de 茅ste, si no emple贸 artificios para atraerlos.

Art. 1948.- Caza. El animal salvaje o el domesticado que recupera su libertad natural, pertenece al cazador cuando lo toma o cae en su trampa. Mientras el cazador no desista de perseguir al animal que hiri贸 tiene derecho a la presa, aunque otro la tome o caiga o en su trampa. Pertenece al due帽o del inmueble el animal cazado en 茅l sin su autorizaci贸n expresa o t谩cita.

Art. 1949.- Pesca. Quien pesca en aguas de uso p煤blico, o est谩 autorizado para pescar en otras aguas, adquiere el dominio de la especie acu谩tica que captura o extrae de su medio natural.

Art. 1950.-Enjambres. El due帽o de un enjambre puede seguirlo a trav茅s de inmuebles ajenos, pero debe indemnizar el da帽o que cause. Si no lo persigue o cesa en su intento, el enjambre pertenece a quien lo tome. Cuando se incorpora a otro enjambre, es del due帽o de 茅ste.

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Art. 2130, 2141 inc. 鈥渁鈥 y 2153 se ocupan del usufructo constituido 鈥渟obre un conjunto de animales鈥.

El C贸digo Penal ( hoy con T.O. 1984 y actualizado) sigui贸 la l铆nea del anterior C贸digo Civil de V茅lez Sarsfield, 鈥揷on sus principios liberales鈥, considerando tambi茅n al animal como una cosa:

  • Los arts. 167 ter a 167 quinquies, tipifican el delito de abigeato, que consiste en apoderarse ileg铆timamente de cabezas de ganado ajenas.
  • El art. 183 reprime como autor del delito de da帽o a quien 鈥渄estruyere, inutilizare, hiciere desaparecer o de cualquier modo da帽are una cosa mueble o inmueble o un animal, total o parcialmente ajeno鈥.
  • En tanto cosas, el apoderamiento ileg铆timo de un animal puede configurar el delito de hurto (art. 162 y ss., C贸digo Penal) o de robo (art. 164 y ss., c贸digo citado).

Asimismo, la Ley de Impuesto a las Ganancias se ocupa de la determinaci贸n del valor de la hacienda (arts. 52 a 54), el derecho administrativo (o el derecho alimentario) contempla los requisitos que deben cumplirse para la elaboraci贸n de productos de origen animal, y los controles respectivos (decreto PEN 4238/68, y sus modificatorias), etc.

Una simple lectura de las leyes de fomento de la producci贸n de animales para comida, vestimenta, etc. y de las de 芦protecci贸n禄 de la fauna silvestre para su mejor aprovechamiento cineg茅tico, comercial, tur铆stico, etc. da cuenta聽 de esta relaci贸n de opresi贸n que mantenemos con los no humanos, en el 谩mbito normativo.

En el a帽o 1954 se sancion贸 la Ley penal 14.346. Esta Ley de Protecci贸n al animal, que taxativamente condena determinadas acciones entendidas dentro del maltrato y la crueldad inaceptable, el sufrimiento innecesario y la muerte por puro esp铆ritu de perversidad.

Este tipo de leyes, que genera determinadas obligaciones para los humanos, son relacionadas por algunos abogados con los 鈥渄erechos鈥 de los animales. En este sentido, aspiran a que el Derecho deje de considerarlos cosas, y pase a reconocerles un statu quo de 鈥渟eres sintientes鈥 o 鈥渟eres sensibles鈥, lo cual en realidad hoy en d铆a es imposible que un juez no reconozca m谩s all谩 de cualquier ley, sin quedar en rid铆culo. Como fundamento, suele recurrirse a la posici贸n de Kelsen, quien hab铆a propuesto distinguir diferentes sentidos para hablar de 鈥渄erechos subjetivos鈥 (jur铆dicos), entre ellos, 鈥渄erecho鈥 como correlato de una obligaci贸n activa. Esta forma de hablar de quien tiene una obligaci贸n est谩 limitada en el caso de los animales simplemente por prejuicios pero no porque haya inconvenientes conceptuales para hacerlo. De hecho, cada vez se habla m谩s de derechos morales. Otro sentido es el 鈥渄erecho鈥 como correlato de una obligaci贸n pasiva. En este sentido tambi茅n podemos hablar de derechos en sentido jur铆dico, de una obligaci贸n de no torturar o ser crueles con los animales no humanos. As铆 que no hay demasiado problema en hablar de derechos animales en este sentido. Pero Kelsen entend铆a que 鈥solo el hombre, dotado de raz贸n y voluntad, puede ser motivado por la resoluci贸n de una conducta conforme a la norma鈥; y califica de primitivos los 贸rdenes jur铆dicos que 鈥dirigen consecuencias jur铆dicas no solo contra hombres, sino tambi茅n contra animales y cosas, tratando por tanto de regular tambi茅n la conducta de sujetos no humanos鈥. [1]

En este sentido, el bien jur铆dicamente protegido ser铆a el animal en s铆 mismo, como defiende Zaffaroni [2], y no la moral p煤blica o las buenas costumbres, la lesi贸n al medio ambiente o el inter茅s moral de la comunidad, porque la crueldad ser铆a indicio de una tendencia a la crueldad con humanos.

Una posici贸n intermedia (ni personas ni cosas) fue introducida por la reciente ley del 16 de febrero de 2015, que introdujo en el C贸digo Civil franc茅s un nuevo art铆culo 515-14, que dispone: 鈥Los animales son seres vivientes dotados de sensibilidad. Bajo reserva de las leyes que los protegen, los animales est谩n sometidos al r茅gimen de los bienes鈥. Asimismo, la ley reform贸 los arts. 522, 524, 528, 533, 564, 2500 y 2501 de aquel C贸digo para se帽alar, en cada caso, que los animales no son cosas, aunque (y esto se repite en varias de esas normas) est谩n en general sujetos al r茅gimen de los bienes. La exposici贸n de motivos de la ley se帽ala que de ese modo se armoniza el C贸digo Civil con los textos de los c贸digos penal y rural, que reconoc铆an expresa o t谩citamente a los animales como seres sensibles y vivientes. Y concluye diciendo que en adelante los animales no podr谩n ser definidos jur铆dicamente como muebles, aunque respondan todav铆a al r茅gimen de las cosas, y aclarando que esto no importa ninguna modificaci贸n de fondo al r茅gimen de protecci贸n de los animales (41). M谩s all谩 de la intenci贸n, no est谩 modificando pr谩cticamente nada.

En el siguiente art铆culo se puede seguir leyendo temas relacionados: 鈥De los derechos, o de qu茅 les debemos a los dem谩s鈥.

Notas

[1] Kelsen, H., Teor铆a pura del Derecho, Losada, Buenos Aires, 1941, p. 56-57.

[2] Zaffaroni, E. R., La Pachamama y el humano, Ed. Colihue, Buenos Aires, 2012.

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